jueves, 5 de septiembre de 2013

LIDERAZGO Y GESTIÓN EDUCATIVA

CENTRO DE ENSEÑANZA TÉCNICA Y SUPERIOR.



Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades.

Administración Educativa.

Liderazgo escolar.

Presenta:  
                       
  Atenas Jaqueline Díaz Jaime.                                                                                

Matricula 8422.
           
Cd. Ensenada, B. C., 23 de Agosto de 2013.

Liderazgo escolar
           El liderazgo es una habilidad que en algunas personas suele ser innata o adquirida, pero sin duda es una característica esencial que los líderes de cualquier organización deben tener para motivar al personal y lograr las metas establecidas.
          Dicho liderazgo puede ser desarrollado y se puede fomentar en los directivos competencias necesarias para conducirse como un buen líder, de acuerdo con Rojas (2006), “El liderazgo se prueba en situaciones complejas, en momentos difíciles o críticos.” (p. 23), es cuando el líder debe distinguir  los sentimientos de ira, frustración, impotencia y tristeza de su equipo para transformarlos en motivación y ganas de sobreponerse a dicha situación, de crecerse al momento difícil y crear expectativas de éxito, que el momento que se vive es duro pero si se tiene la convicción se pueden lograr éxito en el futuro y todos sus esfuerzos se verán recompensados; es lograr que el equipo se ponga la camiseta, como se dice burdamente, no porque se les tenga condicionados si no por convicción propia.
          Las características de principales de los líderes es que son buenos oradores, tienen conexión con los sentimientos de sus colaboradores, le dan razón a dichos sentimientos, les dan una visión alentadora del futuro, generan en sus colaboradores animo y esperanza de que al final todo será recompensado, lo cual les da una razón para seguir esforzándose.
Lo que posibilitará el cambio será la mirada nueva con que los docentes           encaren su trabajo, pues esa mirada nueva les hará organizarse, relacionarse y actuar de manera diferente. Y esa manera diferente de organizarse, relacionarse y actuar traerá frutos nuevos. El cambio se habrá iniciado desde dentro, desde el corazón de las escuelas. Y sus impulsores serán los/las directivos/as líderes. (Rojas, A., 2006, p. 39).
          El aprendizaje escolar se da dentro del aula, y los docentes son los encargados de desarrollar estrategias didácticas para que sus alumnos adquieran conocimientos, los planes y programas de estudio marcan los objetivos y la pauta a seguir para el logro de estos, pero es importante resaltar que el responsable del aprendizaje de los alumnos es el maestro, el cual deberá comprometerse con la profesión que eligió (docente), alumnos, padres de familia, centro escolar y sociedad, estoy totalmente de acuerdo con Rojas, cuando señala que
la responsabilidad de los aprendizajes es primordialmente un asunto de los profesores y las profesoras en las aulas. Los docentes, desde el momento que reciben una remuneración, por muy menguada que sea, se comprometen a que los niños, niñas, jóvenes o adultos aprendan bajo su responsabilidad. Se comprometen ante quienes les pagan, pero especialmente ante cada niño, niña, joven o adulto que acudió a aprender con él o ella. (Rojas, A., 2006, p. 40).
          Es por ello que a la hora de contratar a un docente para hacerlo parte del plantel, es porque los directivos confían en la capacidad de los docentes para transmitir conocimientos y llevar a cabo su trabajo con empatía y responsabilidad; y es inaceptable tratar de justificar el cero aprendizaje de los alumnos mediante las diversas condiciones desfavorables con los que estos cuenten.
          El plan y programa de estudios, y el currículum son determinantes en la planeación del buen aprendizaje, estos elementos se determinan observando el fenómeno del aprendizaje, disponiendo u ordenando los tiempos, recursos humanos y recursos materiales para el logro de los educandos. (Rojas, 2006, sección Bases del liderazgo en educación, párr. 1).
          Las escuelas más destacadas basan su éxito en gestionar hábilmente cuatro aspectos importantes como un buen clima escolar, gestión institucional centrada en lo pedagógico, liderazgo directivo y técnico preciso y formar una alianza entre escuela y familias. Es importante cuidar las buenas relaciones no solo entre el personal de la institución, también se deberá propiciar un clima armonioso con los alumnos, entre los alumnos y la comunidad; en donde el punto de partida sea el real compromiso con el aprendizaje de los alumnos para que estos desarrollen al máximo sus capacidades y adquieran las competencias necesarias para afrontar retos personales, académicos y profesionales.
          Rojas (2006), señala que “para esas escuelas de calidad los factores son muy importantes pero no determinantes, tampoco son obstáculos insalvables a los aprendizajes de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes a los que deben atender” (p. 77), si bien es cierto que existen factores que pudiesen afectar el rendimiento escolar, llevando una buena gestión escolar se pueden sobrellevar y lograr el aprendizaje significativo en el alumnado, guiándolos en un ambiente escolar efectivo, poniendo atención en el ánimo de su comunidad y creando estrategias que los motiven y les cree empatía hacia los objetivos por los cuales se están esforzando.
          De acuerdo a la OCDE, para mejorar el liderazgo escolar, se identificaron cuatro áreas de acción que ayudan a mejorar dicho liderazgo, mejora los resultados escolares y favorece al clima escolar, estas áreas de acción destacan la necesidad de
·         (Re) definir las responsabilidades del liderazgo escolar, concentrándose en funciones que pueden mejorar los resultados escolares.
·         Distribuir el liderazgo escolar, comprometiendo y reconociendo una participación más amplia en los equipos de liderazgo.
·         Desarrollar habilidades para un liderazgo escolar eficaz a lo    largo de diferentes etapas de la práctica.
·         Hacer del liderazgo escolar una profesión más atractiva al asegurar salarios y perspectivas de carrera apropiados.
          (OCDE, 2009, p. 7).
          Cuando se es parte de  alguna institución educativa, ya sea como estudiante, docente, administrativo o directivo; es importante preguntarnos como vemos a la institución, si creemos que la gestión escolar no está siendo llevada del todo bien, hacernos participes del sentimiento colectivo para ver más allá y encontrar el porqué de la falta de liderazgo, de interés y del por qué las cosas se hacen de manera monótona  sin el entusiasmo y clima educativo necesario para el buen desempeño de la institución como un todo; para poder auto diagnosticar nuestro centro escolar primero se deben plantear una serie de preguntas como ¿Dónde estamos?, ¿en dónde nos gustaría estar?, ¿Cuáles son nuestras prioridades? y ¿Qué estamos haciendo para lograrlas?.
          La auto gestión es una buena manera de descubrir nuestras fortalezas y debilidades, oportunidades y amenazas, dicha gestión podemos realizarla a nuestra propia persona, a una organización o institución educativa, es una poderosa herramienta que nos da un diagnostico de donde y como estamos posicionados.
         La administración educativa es muy amplia y lo entiendo como el todo de la institución debido a que abarca todos los aspectos, papeleo, tramites, cuidado de las instalaciones, del personal, gestión, etc…;la gestión educativa es una parte de la administración educativa la cual maneja de acuerdo a  (Rojas, A., 2006, p. 75).
·         Clima escolar (organizacional) caracterizado por las buenas relaciones entre los alumnos/as, los/as docentes, el personal directivo no docente, las familias y la comunidad.
·         Gestión institucional centrada en lo pedagógico. El aprendizaje de los alumnos en el centro de su accionar.
·         Liderazgo directivo y técnico, proyectos educativos con metas concretas y priorizadas, reglas claras y explícitas, profesionalismo y ética del trabajo, planificación y evaluación, desarrollo profesional docente, compromiso e identidad institucional.
·         Alianzas entre escuelas y familias.
          en efecto y como tal cual se menciona la gestión educativa se encarga de gestionar diversos aspectos para una administración educativa eficaz. Los dos libros son muy interesantes y vale la pena leerlos detenidamente para ampliar el panorama del liderazgo y la gestión escolar.






Referencias
         

OCDE. (2009). Mejorar el liderazgo escolar, herramientas de trabajo. Recuperado de http://www.oecd.org/edu/school/43913363.pdf

Rojas, A. (2006). Bases del liderazgo en educación. Chile: Andros impresores.



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